Aunque cumplen con estándares de calidad, las cooperativas de agua destinan la mayoría de sus recursos al tratamiento del líquido vital, en un contexto donde el Estado y los gobiernos municipales no logran garantizar el acceso universal al servicio. Karen Mercado, investigadora del cooperativismo en servicios públicos, advierte que estas entidades seguirán siendo esenciales mientras persista esa falencia estructural, y subraya la necesidad urgente de fortalecerlas mediante políticas públicas que reconozcan su rol social.